Cuándo conviene insonorizar una habitación
- Para concentrarte al estudiar o trabajar
- Para practicar un instrumento sin molestar
- Para dormir sin ruido exterior
- Para mantener una temperatura estable todo el año
Dos situaciones muy distintas, un mismo problema
A veces el problema es que te llega el ruido de fuera: la calle, los vecinos, el tráfico, y no puedes concentrarte para estudiar o trabajar sin acabar buscando refugio en una biblioteca o en otro lugar más tranquilo.
Otras veces el problema es el contrario: practicas con un instrumento o trabajas en algo ruidoso y no quieres que ese sonido moleste a quienes están fuera de la habitación. En ambos casos la solución pasa por el aislamiento acústico, eligiendo si se aísla hacia dentro, hacia fuera o en ambos sentidos.
No es raro que ambos problemas convivan en la misma habitación: quieres concentrarte sin ruido exterior y, a la vez, no quieres molestar cuando practicas o trabajas en algo sonoro.
El aislamiento térmico, el otro problema de las casas antiguas
En viviendas antiguas las paredes suelen ser finas y dejan entrar tanto el frío como el calor según la temporada, convirtiendo los veranos en un horno y los inviernos en una nevera, sobre todo en habitaciones orientadas hacia fuera.
Para evitarlo se recurre a materiales de aislamiento térmico como lanas minerales o espumas plásticas, que mantienen la habitación en una temperatura más estable durante todo el año. El resultado se nota tanto en el confort diario como en el gasto de calefacción o aire acondicionado, que suele bajar de forma notable con una obra bien hecha.
Cómo planteamos la insonorización
Sea cual sea el motivo, lo recomendable es tratar el problema de raíz, no con parches. Nuestro servicio de insonorizaciones parte de tu caso concreto para decidir qué materiales usar.
Si quieres ganar tranquilidad sonora o una temperatura estable en tu habitación, consúltanos sin compromiso y te explicamos qué materiales y qué obra necesitas según tu caso concreto.


