Materiales aislantes más comunes
- Espuma de poliuretano
- Fibras minerales: lana de roca o fibra de vidrio
- Películas plásticas de aluminio
- Losas de poliestireno expandido
- Soportes elásticos y barreras acústicas
Por dónde empezar
Lo habitual es aislar solo las zonas donde realmente hay ruido o donde necesitas más silencio: puede ser el techo, una pared, las ventanas o el suelo. Cuanto menos recubras, más dinero ahorras y menos espacio pierdes, así que conviene identificar bien el origen del problema antes de actuar.
Hoy existen materiales pensados para casi cualquier superficie: desde paredes, ventanas y puertas hasta amortiguadores para sistemas de ventilación, maquinaria situada en el exterior del edificio, extractores o equipos de climatización. Lo habitual es combinar más de un material según la zona, en vez de buscar una única solución para toda la vivienda.
Tipos de aislantes más comunes
La espuma de poliuretano es un buen aislante acústico y prácticamente incombustible. Las fibras minerales, como la lana de roca o la fibra de vidrio, son ligeras y no inflamables.
También existen películas plásticas de aluminio, fáciles de pegar con una cola especial, y losas de poliestireno expandido, resistentes y sencillas de alicatar. Para casos más específicos se recurre a soportes elásticos, que evitan los puentes acústicos, a cerramientos sencillos de instalar o a barreras y silenciadores acústicos en conductos de ventilación y equipos de climatización.
Nuestra recomendación
Con tantas opciones, lo más práctico es contar con asesoramiento para no gastar de más ni quedarte corto de aislamiento. En Munné Aislamientos te ayudamos a elegir el material adecuado según la zona y el tipo de ruido que quieras reducir.
No es lo mismo tratar el ruido de impacto que llega desde el techo que el que entra por una ventana o el que genera una máquina de climatización en el exterior: cada situación pide un material y una forma de colocarlo distintos.


