Por qué elegir corcho natural
- 100% natural y renovable
- Aísla del frío, del calor y del ruido
- No contiene componentes nocivos
- Transpira y evita condensaciones
De dónde sale el corcho
El corcho se extrae del alcornoque cada nueve años, y en cada extracción se marca en el propio árbol el año de la corta, de modo que se puede saber a simple vista cuánto tiempo lleva creciendo la corteza actual. La Península Ibérica es la principal zona productora del mundo, con Portugal y España a la cabeza, y en España existen alcornoques desde hace millones de años, sobre todo en dehesas del sur y del oeste del país.
Al tratarse de una corteza que vuelve a crecer, es un producto renovable incluso en su propio proceso de extracción, algo que lo diferencia de la mayoría de materiales aislantes que se fabrican a partir de recursos no renovables y que requieren mucha más energía en su producción.
Qué lo hace tan buen aislante
El corcho está formado por millones de celdillas llenas de gas, muy impermeables entre sí. Esa estructura le da flexibilidad, ligereza, resistencia al desgaste y una combustión muy lenta.
Como aislante térmico sirve para proteger del frío y del calor, revistiendo paredes, techos o colocándolo como suelo. Como aislante acústico se usa en viviendas, locales de ocio, hornos y estudios de grabación, allí donde el ruido supera lo que permite la normativa municipal.
Estas mismas propiedades hacen que el corcho sea muy estable con el paso de los años: no se deforma, no se pudre con la humedad y conserva su capacidad aislante sin apenas mantenimiento.
Formatos y más de 70 años de experiencia
Encontrarás nuestro corcho aglomerado natural en rollos, planchas o losetas, según lo que necesites aislar.
En Munné Aislamientos llevamos más de 70 años trabajando con corcho y el resto de materiales de aislamiento térmico. Consúltanos tu proyecto sin compromiso y te ayudamos a elegir el formato correcto.


