Dónde se suele usar
- Bajo pavimentos, contra el ruido de impacto
- En locales con problemas de eco
- Sobre mortero, metal, madera o PVC
- En obra nueva y en rehabilitación
De qué está hecho
Se obtiene mezclando polvo de corcho de distintas granulometrías con resina acrílica, grasas vegetales y agua, hasta conseguir una pasta que se puede aplicar sobre mortero, metal, madera, PVC o poliestireno.
Una vez aplicado y seco forma una masa compacta con buena adherencia, flexible incluso ante cambios bruscos de temperatura.
Esa combinación de propiedades es lo que lo hace tan versátil: a la vez impermeabilizante, aislante térmico y acústico, elástico, ignífugo y estable con el paso del tiempo.
Ruido de impacto: su mejor uso
El corcho proyectado destaca especialmente frente al ruido de impacto, como pisadas, el arrastre de muebles o el efecto tambor en cubiertas metálicas.
Se aplica antes de colocar el pavimento, solapando unos milímetros sobre las paredes. Con un espesor de unos 3 mm suele ser suficiente para amortiguar este tipo de ruido.
Esto lo hace especialmente útil en pisos y edificios de varias alturas, donde el ruido de pisadas o el arrastre de muebles del vecino de arriba es una de las quejas más comunes.
También ayuda con la reverberación
En espacios con eco, como un local deportivo o una sala diáfana, aumentar la superficie absorbente con corcho proyectado ayuda a que el sonido no rebote en las paredes con la misma energía.
Es una opción interesante tanto en obra nueva como en rehabilitación, porque se aplica directamente sobre el soporte existente sin necesidad de grandes obras. Si quieres comparar con otras soluciones, también trabajamos corcho aglomerado en plancha para aislamiento acústico.
La elección entre uno u otro formato depende sobre todo del acabado que busques y de si el soporte es regular o tiene formas complicadas de cubrir con una placa rígida.


