Partes de un techo desmontable
- Perfilería perimetral
- Perfiles principales suspendidos
- Retícula de perfiles secundarios
- Placas o paneles desmontables
En qué se diferencia de un falso techo de yeso
Un falso techo de yeso continuo queda fijo una vez instalado: para tocar cualquier instalación que quede por encima hay que picarlo. Un techo desmontable, en cambio, se monta con una estructura metálica suspendida del forjado y placas o paneles que simplemente se apoyan sobre ella.
Esa diferencia es justo lo que lo hace tan útil en oficinas, locales comerciales o salas técnicas, donde conviene poder acceder con facilidad a cableado, climatización o fontanería que pasa por encima del techo.
También se usa en viviendas cuando se quiere rebajar la altura de un techo o disimular tuberías e instalaciones sin renunciar a poder llegar a ellas en el futuro.
Cómo se monta, en líneas generales
Se empieza marcando la altura a la que quedará el techo y fijando una perfilería perimetral a la pared. Después se cuelgan del forjado los perfiles principales, con varillas o cables regulables en altura, y sobre ellos se encajan los perfiles secundarios formando una retícula.
Por último se colocan las placas o paneles dentro de esa retícula, uno a uno, sin necesidad de atornillarlos: así se pueden levantar en cualquier momento para acceder a lo que hay por encima.
Por qué conviene que lo instale un profesional
Nivelar bien la estructura y calcular las cargas que puede soportar cada punto de anclaje no es un trabajo trivial, sobre todo si el techo va a llevar luminarias o rejillas de climatización integradas.
En Munné Aislamientos nos encargamos de la venta e instalación de techos desmontables, dentro de nuestros servicios de aislamiento. Consúltanos tu proyecto y te asesoramos sobre el tipo de placa y perfilería que necesitas.


