Por qué usar bolitas de poliestireno
- Peso muy ligero, fáciles de manipular
- Tratamiento autoextinguible
- Tratamiento antibacteriano
- Se reponen cada dos años aproximadamente
Un relleno ligero, limpio y seguro
También llamadas bolitas de corcho blanco o perla, llevan un tratamiento autoextinguible contra el fuego y otro antibacteriano, pensado para evitar la aparición de ácaros u otros microorganismos no deseados.
Se usan en pufs, en cojines de lactancia y, en su versión más pequeña (microperlas), en almohadones y figuras de tela con un efecto relajante y antiestrés al amasarlas con las manos.
El puf en sí es un saco de tela que adopta distintas formas y se convierte en un asiento informal muy cómodo, porque se adapta a la postura de quien se sienta en lugar de obligarle a adaptarse a él. Por eso se ha hecho tan popular en salones, habitaciones juveniles y espacios de descanso donde se busca comodidad sin ocupar mucho espacio.
Cuánto echar y cómo rellenar sin desastres
El nivel ideal suele estar entre la mitad y los dos tercios del puf, según lo compacto que lo quieras. Con el uso las bolitas se van aplastando, así que conviene reponer cada dos años aproximadamente si quieres mantener el confort inicial y la forma original del asiento.
Para rellenar, busca un sitio sin corrientes de aire (la bañera suele funcionar bien), introduce la bolsa de bolitas en la abertura del puf y ve traspasándolas poco a poco, a ser posible con ayuda de otra persona.
También puede ayudarte un embudo grande para dirigir mejor el flujo de bolitas y evitar que se escapen fuera del puf mientras lo rellenas. Si lo haces con alguien más, el proceso es bastante más rápido y menos aparatoso de principio a fin.
Dónde conseguirlas
En Munné Aislamientos suministramos estas bolitas de poliestireno y las enviamos a toda España.
Pide presupuesto sin compromiso indicando cuántos pufs o cojines quieres rellenar, así calculamos la cantidad justa de bolitas que necesitas.


