Según de dónde viene el ruido
- Ruido de calle: cristal reforzado de 12 mm
- Vecino de al lado: pkb2 + manta + pladur acústico
- Vecino de arriba: mismo sistema más amortiguadores
Ruido que entra de la calle
Si el ruido viene del exterior, lo primero es reforzar las ventanas: un cristal de al menos 12 mm de grosor reduce de forma notable el ruido de tráfico o de calle que entra en la vivienda.
Ruido del vecino de al lado
Cuando el problema es el vecino de al lado, hay que aislar la pared con un material acústico de calidad. Una solución habitual combina una capa de caucho de 3 mm con una manta absorbente de 20 mm, rematada con un pladur acústico de 15 mm.
Esta solución se instala sobre la pared existente, sin necesidad de obra pesada, lo que la hace razonable incluso en viviendas ya habitadas.
Este sistema, parecido al que usamos con el aislante PKB2, resta unos 4 cm de espacio a la habitación a cambio de una reducción de ruido muy importante.
Ruido del vecino de arriba
Si el ruido proviene del piso superior, el tratamiento es parecido al de una pared: aislamiento acústico más pladur, reforzado con amortiguadores que absorben las vibraciones del impacto.
En este caso también ayuda tratar el suelo del vecino de arriba, si es posible acordarlo con él, porque el ruido de impacto se transmite mejor cuanto más rígida es la unión entre el forjado y el pavimento.
Precio orientativo de una insonorización en vivienda
Como referencia, un buen aislamiento acústico en una vivienda puede costar entre 20 y 30 euros por metro, según el sistema elegido y el grado de aislamiento que necesites.


