Lo que debes saber de los tipos de aislamiento acústico
- Masa (plomo, corcho, pladur): frena el ruido aéreo.
- Absorción (espumas, lana de roca, fibra de vidrio): reduce el eco dentro de la sala.
- Desolidarización (silent-blocks): corta la vibración entre estructuras.
- Casi ningún proyecto usa un solo material: se combinan en capas.
- El espesor necesario depende del ruido de partida y del que quieras conseguir.
Los tres principios del aislamiento acústico
El ruido viaja por el aire y también por la propia estructura del edificio, así que un aislante acústico trabaja de tres formas distintas según lo que tenga que frenar. La masa reduce el ruido aéreo: cuanto más pesado y denso es el material, menos vibra y menos sonido deja pasar al otro lado. La absorción reduce el eco dentro de una sala, porque la superficie poroso del material retiene parte de la energía sonora en lugar de devolverla. La desolidarización corta el contacto físico entre dos elementos, como un suelo y la losa del edificio, para que la vibración no pase de uno a otro.
Ningún material cumple las tres funciones a la vez, y por eso casi todos los proyectos de aislamiento acústico combinan dos o tres capas: una de masa, otra de absorción y, cuando hay vibración de por medio, un elemento de desolidarización entre ambas.
Aislantes de masa: plomo, corcho y pladur con lana de roca
El plomo es el material más denso de los que se usan en insonorización, así que corta muy bien el ruido aéreo con poco espesor, aunque pesa y necesita un acabado que lo cubra. El corcho natural aporta masa y también algo de absorción, con la ventaja de ser un material natural y fácil de cortar a medida en obra. Una solución habitual en reformas es levantar un trasdosado de placa de pladur con lana de roca entre los montantes: la placa pone la masa, la lana absorbe parte de la vibración y el conjunto apenas añade grosor a la pared.
En Munné puedes comprar corcho aglomerado natural de fabricación propia y plomo en rollo, en plancha o en lámina, tanto para insonorizar como para salas de rayos X.
Aislantes acústicos por absorción: espumas, lana de roca y fibra de vidrio
Los aislantes acústicos por absorción no bloquean el ruido que entra o sale de una habitación. Su función es reducir el eco y la reverberación dentro de ella, que es un problema distinto. Las espumas piramidales se usan mucho en estudios de grabación y salas de ensayo porque su forma de picos rompe la onda sonora. La lana de roca y la fibra de vidrio cumplen una función parecida dentro de un trasdosado, y además aportan aislamiento térmico a la misma pared.
Si lo que tienes es un bar o un local que suena mal por dentro, más que insonorizar necesitas acondicionar la acústica con espumas absorbentes acústicas.
Desolidarización: silent-blocks y suelos flotantes
Cuando el ruido viene de una máquina, de pisadas o de música con mucho bajo, el problema suele ser vibración que se transmite por la propia estructura del edificio. Los silent-blocks son soportes elásticos que se colocan bajo una máquina, un compresor o la base de un suelo flotante para que esa vibración no llegue a la losa. Se usan también para desolidarizar tarimas de salas de ensayo o de gimnasios del resto del edificio.
Puedes consultar los aisladores acústicos silent-blocks que tenemos en catálogo, dentro de nuestra gama de materiales de insonorización.
Medidas y formatos habituales de estos aislantes
La placa de pladur estándar mide 1,20 m de ancho, entre 2,50 y 3 m de alto, en espesores de 10, 13 o 15 mm según el uso. La lana de roca se vende en paneles rígidos o en rollos, con distintas densidades según si va en pared, techo o cubierta. Las espumas piramidales suelen venir en placas de 50×50 cm, con picos de 25 a 70 mm de altura según cuánto eco haya que quitar. El plomo se vende en rollo, en plancha o en lámina, y se corta al ancho y al largo que pida la obra.
Estos son espesores y formatos habituales del sector, no un catálogo cerrado: el espesor final de tu proyecto depende del ruido de partida y del que quieras conseguir.
Cómo elegir entre los distintos tipos de aislamiento acústico
La elección depende de qué ruido quieres frenar y de cuánto espesor puedes perder en la pared, el techo o el suelo. Un ruido de vecinos o de tráfico pide masa. Un eco dentro de una sala pide absorción. Una máquina o un suelo que vibra pide desolidarización. Casi siempre conviene mezclar materiales en capas en vez de confiar todo a uno solo.
En la tienda de Calle Cuba, en Valencia, tenemos la mayoría de estos aislantes acústicos a la vista y cortados a medida, y también los enviamos a toda España. Si en tu caso hace falta instalación, contamos con servicio de aislamiento acústico en Valencia; si solo necesitas el material, puedes pedir presupuesto con los datos de tu obra.
Preguntas frecuentes
¿Qué aislante acústico es mejor para el ruido de los vecinos?
Para el ruido de vecinos, sobre todo el que viene de arriba o de al lado, lo que mejor funciona es sumar masa: un trasdosado con placa de pladur, lana de roca y, si el ruido es muy fuerte, una lámina de plomo entre medio.
¿La espuma acústica insonoriza una habitación?
La espuma piramidal absorbe el eco dentro de la sala, pero el ruido que entra o sale por la pared, la puerta o la ventana sigue necesitando un material con masa.
¿Puedo combinar varios tipos de aislantes acústicos en la misma pared?
Sí, y es lo habitual. Una pared típica de insonorización lleva una capa de masa, una de absorción y, si hay vibración, un elemento de desolidarización entre ambas.
¿Dónde puedo comprar materiales de aislamiento acústico en Valencia?
En la tienda de Munné, en Calle Cuba 67, en el centro de Valencia. Tenemos corcho, plomo, lana de roca, espumas y silent-blocks, y también enviamos a toda España.


